El ingeniero mecánico y profesor de biofísica estadounidense Hugh Herr recibió ayer el galardón del Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2016 por su contribución al desarrollo y diseño de extremidades biónicas y prótesis robóticas. Creo que es una noticia excelente, que pone de manifiesto la capacidad de los seres humanos de superar situaciones adversas, y las posibilidades de la investigación para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.
El profesor Herr es un claro ejemplo de las grandes oportunidades que ofrece la ingeniería biomédica y de las ventajas de la aproximación multidisciplinar y el trabajo en equipo para llegar a desarrollar dispositivos y sistemas que puedan ayudar a mejorar las capacidades cognitivas, comunicativas y físicas de las personas que sufren algún tipo de discapacidad (motora o sensorial). Sin ciencia, sin investigación y sin tecnología no hay progreso. Por ello debemos aprender del Dr. Herr y aprovechar la creciente base de conocimientos de la medicina, la ingeniería, las neurociencias, la robótica, la inteligencia artificial, la química y las matemáticas así como otros avances de las últimas décadas para conseguir catalizar un esfuerzo multidisciplinar de un alcance sin precedentes que pueda ayudar a proporcionar nuevas vías de tratamiento para la recuperación funcional de muchas de estas discapacidades.

No hay comentarios:
Publicar un comentario